Hablemos del Draft, por Juan Turmo

Draft: es un proceso utilizado en las ligas americanas (y australianas) para poder asignar determinados jugadores a equipos deportivos. Los equipos se turnan la selección de un grupo de jugadores elegibles (dependiendo del deporte pueden proceder de la universidad, el instituto, equipos menores o extranjeros). Cuando un equipo elige un jugador, recibe los derechos exclusivos para firmarle un contrato.

 


Estamos en una época del año donde el deporte está en ebullición: playoffs, finales de temporada, campeonatos a punto de ser decididos… pero en Estados Unidos también es época de Draft.

 Mientras los equipos exitosos pelean por el título los equipos que se quedaron fuera de la pelea se centran en construir sus futuros. Algunos, como la NFL ya ha celebrado uno de los Drafts más locos de los últimos años, con Bryce Young, el QB de Alabama, siendo el primer elegido por Carolina Panthers que adquirieron ese nº1 a través de un gran trade con Chicago Bears (que terminaron últimos). Pero ese draft no es el motivo de esta reflexión.

El Draft de la NFL es diferente a los demás, ya que el orden de selección se hace en orden inverso a la clasificación final de la temporada. Simple, llano y sin dudas. El caso que nos ocupa nos lleva a la lotería del draft de la NHL, que ganaron anoche los Chicago Blackhawks y por lo que la liga se está llevando una de las mayores críticas de la última década.

Vamos a poner un poco las cosas en perspectiva.

- Chicago es una de las 6 franquicias originales de la NHL, antigüedad no les falta; es una de las ciudades más importantes de EEUU, eso supone un mercado importante; hasta cierto punto todo esto va a suponer, de manera obvia un incentivo para que los jefes y el comisionado les den cierta ventaja.

- Deportivamente recordar que ganaron 3 Stanley Cup's relativamente recientes (2010, 2013 y 2015), pero llevaban una pequeña travesía por el desierto con solo 1 participación en Playoffs en los últimos 5 años perdiendo 4-1 en primera ronda contra Las Vegas en la 19-20.

- La última vez que tuvieron el nº1 fue en 2007 donde draftearon a Patrick Kane, quien militó en sus filas hasta que fue traspasado antes del cierre del mercado a los New York Rangers.

- Actualmente están salpicados por un escándalo de acoso sexual muy reciente, que se extendió durante casi una década y aun sigue coleando.

- Este año, con la salida de Kane y la conclusión del contrato de su gran capitán Jonathan Toews, los Blackhawks anunciaban que entraban en modo reconstrucción total.

- Conor Bedard, principal (y único) aspirante al nº1, se presenta como uno de los jugadores que cambia franquicias, el mejor prospecto desde McDavid, a su nivel y el de Crosby.

Con todos estos datos nos presentamos en la noche de la lotería. El orden de probabilidades pone a Anaheim Ducks como principal favorito para unir a Bedard con Zegras y romper la división pacífico, por detrás los Blue Jackets, con grandes necesidades de un jugador así de diferencial, Chicago partía tercero, con muchísimas críticas y voces autorizadas diciendo que ni siquiera deberían tener picks como sanción por todos sus escándalos. 31 aficiones en su contra, pero todos con una sensación clara. Chicago va a llevarse a Bedard. Y así fue.

El resto de equipos se quedó en el orden final de temporada. Lo cual, a parte de enfadar a mucha gente, lleva a la siguiente pregunta. Para qué sirve la lotería salvo para amañarla de una manera tan clara, que el presentador sin darse cuenta de que estaba fuera de micro ya anunció que el número 3 iba a ser para Columbus antes de hora.

Si esto se hiciera al estilo NFL esto no pasaría. Aquí hay números y probabilidades, combinaciones. Si quieren que esto siga siendo así hay que pensar otra manera de hacerlo, más público, más claro. A ver, es obvio que cuando pierdes la lotería la afición de ese equipo va a sentirse mal, y es una afición que viene de una temporada mala, están tristes y decepcionados. La afición de los Ducks, que recordemos, ya perdieron de esta manera a Sidney Crosby, obviamente se iba a sentir mal (aunque bueno, aun queda Fantilli, que juntado con Zegras y McTavish, cuidado con ellos), el problema de este draft es que las otras 30 aficiones están igual de mosqueadas. Eso significa algo, cuando el río suena agua lleva, y el río suena mucho.

Da igual. Conor Bedard será un Blackhawk y esto es importante porque el próximo martes tenemos la lotería de la NBA con otro nombre propio de esos que cambian la historia, el francés Victor Wembanyama, con Detroit, Houston y San Antonio como principales aspirantes al nº1. Y nos podemos ver en una situación semejante. Veremos cómo se desarrollan los acontecimientos.

 


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