Estrellas Efímeras, por Juan Turmo
Hace unos días Trae Young fue votado como el jugador más sobrevalorado de la NBA en una encuesta que The Athletic llevó a cabo con 54 jugadores de la liga. Y esto me llevó a pensar en jugadores cuyas carreras tuvieron inicios de leyenda y después se fueron deshaciendo de golpe y porrazo.
No estoy hablando de carreras que son grandes ‘what ifs’ como podría pasar con Derrick Rose o Brandon Roy, grandes, grandísimos jugadores con carreras plagadas de lesiones, obligados a retirarse pronto o relegados a segunda fila de la liga después de inicios letales.
El caso de Trae Young concretamente, un jugador joven, que despunta por su manera de jugar, muy difícil de parar y defender, que pilla a todo el mundo desprevenido y arrasa hasta llevar a los Hawks a unas Finales del Este. Y entonces, se va desvaneciendo. ¿Por qué? ¿Qué ha cambiado? ¿Ha dejado de ser bueno?
No, desde luego que no, sigue siendo un gran jugador. Sin ir mas lejos promedió mas de 30 puntos por partido con un 50% de acierto en tiros de campo los últimos 4 partidos contra los Celtics en la primera ronda, forzando a los de Boston a 6 partidos cuando todo el mundo pronosticaba un 4-0. Eso no es fácil. Hacer esos números no es cosa de jugadores medios. Quizá algún partido suelto, pero no 4 seguidos bajo presión, enfrentándose a eliminación.
¿Entonces? Para mi la respuesta es muy clara. En el mundo digital donde todo se analiza y se mira con lupa, le han pillado pero bien. No es que sea malo, es que le han visto todos los trucos y ya saben como defenderlos. Y ahí está la diferencia entre un gran jugador y una leyenda. La leyenda se reinventa continuamente y sigue siendo imparable. Steph, LeBron, Luka… toda esta gente son leyendas. Los demás, los simples mortales tienen que buscarse la vida y salir con los medios que tienen, y en estos casos, Trae Young es un gran jugador con capacitadas limitadas que todo gran defensor de la liga sabe como contrarrestar. Podrá y seguro que tendrá grandísimos partidos e incluso rachas. Pero no lo veo como alguien capaz de liderar él solo una franquicia a una dinastía. Si a eso se refieren los jugadores con sobrevalorado… tienen toda la razón.
Hay más casos a lo largo y ancho del deporte, genios que despuntan jóvenes y luego se desinflan. El caso más obvio para mi de esto mismo en las ligas americanas es Lamar Jackson. ¿Que Lamar Jackson es bueno? Muy bueno, no gana cualquiera un MVP de la NFL. ¿Qué a saber lo que habría hecho sin lesiones y con un equipo con menos lagunas? Probablemente algo más grande. Pero reconozcámoslo. Mahomes ha ganado un anillo con un equipo de retales. Eso es leyenda. No se puede pedir lo mismo a Lamar Jackson. Es un gran jugador, pero le tienen cogida la matrícula y se saben todos sus trucos. Su temporada MVP fue porque pilló a todos por sorpresa, y es un temporadón. Pero desde el año siguiente su decaída ha sido notable. Y no pasa nada. Será un gran jugador. Batirá récords en los Ravens si su cabeza no le juega malas pasadas. Quizá incluso gane algún anillo. Pero será porque le rodeen correctamente, no porque él solo tenga las cualidades para conseguirlo.
¿Y vosotros qué pensáis? ¿Se os ocurren más ejemplos?
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